Existimos para nutrir el presente, alimentando los sueños del futuro.
Todo comienza
en la mesa
Creemos en la magia de alimentar sueños, de crear comunidad y dar forma a una nueva realidad. Porque sabemos que alimentar es un acto de amor, de cuidado y de conexión.
Es encender la chispa en los ojos de un niño que vuelve a soñar, y de un adulto que vuelve a descubrir el asombro en la cotidianidad. Es despertar la esperanza, y darle un nuevo rumbo a nuestro presente.
Una historia que impacta
Un mediodía de 1997, dos de las actuales voluntarias de la FUNDACION FIAMBRE se encontraban trabajando en un programa de capacitación para las madres del barrio La Capilla, y vieron a un niñito que apenas alcanzaba a mirarlas por la ventana de la habitación. Al ver sus ojitos curiosos le preguntaron si ya había almorzado y el niño respondió:
“No señoras, a mí no me toca almorzar esta semana”
El Comedor Infantil comunitario, comenzó entonces como respuesta a una necesidad imperiosa de alimentar a los niños del Barrio La Capilla, Altos de Cazucá. Este barrio está ubicado en una zona conocida como “EL CORDÓN DE MISERIA” al sur de Bogotá, y por su ubicación, su población no está cubierta por los programas sociales de la capital.
En Fiambre sabemos
que transformar el mundo, comienza en la mesa.
La fundación Fiambre busca mejorar las condiciones de vida de niños, niñas, jóvenes y adultos mayores de escasos recursos a través de una alimentación balanceada y nutritiva con el fin de beneficiar su desarrollo físico y mental dentro de un ambiente de solidaridad y cordialidad.
¿Qué hacemos?
niños y niñas son atendidos diariamente en nuestro comedor.
días al mes les brindamos almuerzo.
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de las necesidades calóricas diarias las aportamos con nuestros servicios de alimetación.






